¿Cómo funciona el seguro de accidentes personales?


Un seguro de accidentes es un contrato que indemniza a las personas cuando tiene lugar un hecho que representa consecuencias económicas para las mismas. Esta pérdida económica se deriva de un accidente corporal, tanto en su vida ordinaria como en el ejercicio de la profesión. Este accidente debe cumplir una serie de requisitos para que sea aceptado como tal, por que ha de ser externo y ajeno a la voluntad del asegurado y debido a una causa violenta, súbita y externa. Su contratación puede ser sobre una o varias personas, existiendo múltiples modalidades como el seguro colectivo, el seguro profesional o el seguro de viajes, entre otros.

Actualmente, la extensión de la cobertura alcanza el territorio internacional incluso a nivel mundial. En los casos del seguro individual o seguro de accidentes personal, el tomador y el asegurado no tienen porqué ser la misma persona y pueden ser sujetos distintos.

La completa cobertura del seguro de accidentes ampara:

  • Muerte: la compañía de seguros indemnizará a los beneficiarios designados por el tomador de la póliza cuando fallezca el asegurado y abonará el importe íntegro del capital asegurado. Los temas que tienen relación con los beneficiarios son los mismos que los tratados para el seguro de vida.
  • Invalidez permanente: Se garantiza el pago de un capital si se produce la invalidez permanente del asegurado. Este capital se cobrará íntegramente si el tipo de invalidez es absoluta (el asegurado no puede trabajar en ningún tipo de profesión), pero si la invalidez permanente es parcial, el asegurador indemnizará un porcentaje sobre el capital asegurado según el baremo de accidentes que se adjunta en el contrato.
  • Invalidez temporal: En la póliza se fija una cantidad máxima diaria que deberá percibir el asegurado en caso de invalidez temporal. Esta cantidad puede variar si la persona está totalmente incapacitada o puede realizar otras tareas diarias. Para esta garantía, algunas compañías también utilizan un baremo.
  • Asistencia Sanitaria (en algunos casos, no es obligatoria su contratación): Aunque suele combinarse con este seguro, cabe decir que un seguro de accidentes NO es un seguro de asistencia. En cuanto a la garantía de asistencia sanitaria, no suele fijarse un límite de precio si la prestación que recibe el asegurado tras el accidente la realizan médicos o equipos de clínicas que forman parte del cuadro médico de la aseguradora o pertenecen a ésta. En cambio, si el asegurado elige otro centro asistencial diferente del de la aseguradora, en la póliza deberán figurar los límites totales de los costes, así como la cantidad máxima diaria por la estancia en la clínica u hospital.

¿Qué excluye el seguro de accidentes personales?

  • Suicidio o intento de suicidio
  • El lumbago
  • Hernias
  • Las lesiones provocadas por desvanecimientos o síncopes
  • Lesiones por negligencia o imprudencia grave
  • Las consecuencias de enfermedades
  • Lesiones producidas por la participación en carreras, apuestas y otras competiciones
  • Lesiones y daños producidos en una pelea, salvo los producidos en caso de defensa propia
  • Efectos de influencias térmicas y atmosféricas (golpe de calor, insolaciones, quemaduras solares, congelación de miembros,…)
  • Intervenciones quirúrgicas que no son consecuencia de un accidente
  • Lesiones por embriaguez
  • Lesiones producidas por un estado de perturbación mental
  • Las lesiones producidas por siniestros de naturaleza extraordinaria amparados por el Consorcio de Compensación de Seguros
  • Lo que excluya o pueda excluir el condicionado de la póliza

¿Qué situaciones se pueden garantizar en un seguro de accidentes?

Además del accidente propiamente dicho, y bajo sus estrictas condiciones (violento, externo, súbito y no intencionado), existen ciertas situaciones que quedan cubiertas a pesar de que no se ajustan a la definición de accidente. Entre ellas, encontramos:

  • Infarto de miocardio (depende de la compañía)
  • Enfermedades que son consecuencia de un traumatismo que se originó en un accidente
  • Asfixia bajo la presencia de gases o vapores
  • Muerte por caída accidental al agua (mares, ríos, lagunas, pantanos,…)
  • Lesiones ocasionadas como consecuencia del deber de socorro o el intento de salvar vidas humanas
  • Agresión corporal o atentado
  • Picaduras de insectos
  • Hidrofobia por mordedura de animales
  • Inoculaciones infecciosas que puedan padecer practicante, enfermeros o médicos
  • Lesiones producidas por actos realizados en legítima defensa
  • Deportes de riesgo limitado (no competitivos ni clasificados de elevado riesgo)

Primas y otras contingencias de los seguros de accidentes

Para establecer el precio del seguro cada compañía posee libremente una tarifa propia (con aprobación previa por parte de la DGSFP) con las tasas a aplicar y que variarán en función de la profesión, conducción de motocicletas, realización de trabajos manuales, práctica de deportes de riesgo, etcétera…

Por cada contingencia contratada con su capital correspondiente se aplicará una tasa y el total será la prima a pagar por el asegurado. La prima de la garantía de asistencia sanitaria también debe contemplarse. Como recomendación, lo habitual es establecer unos días de franquicia en los que el asegurado puede empezar a percibir su indemnización. Si asume el coste o la disminución de ingresos durante ese período determinado, por ejemplo 7 o 15 días, el ahorro de prima puede ser considerable. Es mejor preguntar al agente o mediador y comparar el seguro con y sin franquicia para verlo más claro.

Los seguros de accidentes pueden incluir algunas garantías complementarias de interés para el asegurado, como por ejemplo:

  • Gastos de sepelio en caso de fallecimiento y traslado del difunto hasta el término municipal del asegurado
  • Capital adicional en caso de accidente aéreo
  • Capital adicional para los hijos menores de edad si ambos cónyuges fallecen en el mismo accidente
  • Subsidio diario por hospitalización (generalmente, es una combinación con un seguro de enfermedad).

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