¿Cuántas personas participan en un Seguro de Vida?


Junto con la figura del asegurador, en el contrato de seguro de vida se encuentran el asegurado, el tomador y el beneficiario. Estas tres figuras pueden coincidir en una misma persona, según la modalidad de seguro de vida de que se trate.

Asegurador

El asegurador es la persona que asume la cobertura del riesgo de tal forma que se encuentra obligada al pago de la prestación en el caso de ocurrencia del siniestro. Únicamente pueden asumir la posición de asegurador en un contrato de seguro las entidades aseguradoras autorizadas por el Ministerio de Economía y Hacienda para operar en España.

Las entidades aseguradoras podrán ser sociedades anónimas, mutuas, entidades de previsión social y delegaciones de entidades aseguradoras extranjeras con establecimiento permanente en España.

Asegurado

El seguro de vida puede estipularse sobre la propia persona o la de un tercero. En este último caso, cuando se trate de una cobertura de fallecimiento, será preciso el consentimiento del asegurado dado por escrito, salvo que pueda presumirse de otra forma su interés por la existencia del seguro.

Si el asegurado es menor de edad, será necesaria, además, la autorización por escrito de sus representantes legales y, en cualquier caso, no se podrá contratar un seguro para caso de muerte sobre la cabeza de menores de catorce años o de incapacitados.

Tomador

El tomador es la persona que contrata con el asegurador y a la que le incumben las obligaciones derivadas de la póliza. Tiene total libertad para designar beneficiario o modificar cuando lo desee la designación anteriormente realizada.

Beneficiario

El beneficiario es la persona que resulta acreedora de la prestación cuando ocurre el siniestro. Su papel es fundamental y es una de las características únicas de los seguros de personas. Su nombramiento es designado por el tomador del seguro, y éste puede cambiarlo las veces que desee sin ningún tipo de autorización previa. Los mayores problemas con el seguro de vida tienen su origen en esta figura ya que plantea dudas diversas. Algunas de ellas son: la figura del beneficiario irrevocable, diferenciar la figura del heredero con la de beneficiario puesto que no es lo mismo e incluso pueden ser diferentes personas. Otro problema que se plantea en esta figura es la no obligación por parte de las aseguradoras de comunicar si una persona es beneficiaria de una póliza de vida durante el transcurso del contrato o la cobertura. Por último, se plantean una serie de problemas sobre su tributación cuando se percibe una renta o capital y que veremos más adelante en esta web.

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