Guía para entender el concepto de valor en tu póliza de seguros


Cuando una persona decide contratar un seguro es normal que le asalten multitud de dudas, y más, si lo hace a través de internet o sin el consejo de un mediador de seguros, ya que existe una gran variedad de conceptos en los contratos que a la larga pueden ocasionar serios problemas al futuro tomador de la póliza.

Uno de los conceptos más importantes es el del valor de la suma asegurada, puesto que éste representa el límite máximo a indemnizar en caso de siniestro. Echando un vistazo a esta última frase que cita la Ley del Contrato de Seguro, ya nos da a entender que dicho suma o importe será lo que nos pague la Aseguradora cuando tengamos un siniestro, y además, será la cantidad máxima. O sea, que puede ser menor.

Todo esto que, en un principio puede parecer confuso, no es más que el reflejo estricto de las condiciones del contrato en cuanto a los derechos, deberes, obligaciones y sobretodo, la tasación de daños.

smartphone roto

En los seguros patrimoniales, como el del hogar, el automóvil o el de PYME, los clientes o futuros tomadores deben tomar decisiones sobre el valor del objeto interés del seguro. Hemos de contar que, cuando ocurre un siniestro, para determinar el daño, la aseguradora siempre atenderá al valor del interés asegurado en el momento inmediatamente anterior a la ocurrencia del siniestro.

Por esta razón, cuantificar correctamente dicho valor es una tarea compleja para quiénes no están acostumbrados a algunos términos.

Los diferentes tipos de valores que aparecen en un contrato de seguro

Valor de Reposición:

Corresponde al precio del objeto nuevo en el mercado actual y a la fecha actual, incluyéndose los gastos de transporte, instalación e incluso posibles autorizaciones y/o licencias.

Valor de Nuevo:

Representa el coste de adquisición en el mercado normal de un objeto o bien de similares o idénticas características. La diferencia con el valor de reposición es que éste no incluye los gastos derivados del transporte, instalación, etc…

Por ejemplo, si ocurre un siniestro destruyéndose completamente una nevera industrial, el valor de reposición incluye la propia nevera o una similar y también que vengan a instalarla, cubriendo el transporte o dietas de los empleados de la empresa que venga a realizar el servicio. A valor de nuevo, el asegurado obtendría su nevera pero debe asumir los gastos de instalación y demás.

Valor de Nuevo para Automóviles:

En los seguros de vehículos, cuando se hace referencia a Valor de Nuevo, se habla del precio del vehículo sin estrenar, matriculado y con los impuestos ya pagados. Equivale a un valor de reposición, por lo que no hay que confundirlo con el anterior.

Valor de Reconstrucción:

Es el equivalente al valor de reposición patrimonial visto antes, pero que se emplea en las construcciones de edificios y casas. Este valor incluirá la reconstrucción de un edificio, asumiendo los gastos del personal de la obra y otros derivados de la misma.

Valor Real:

Se le denomina también Valor en Uso, y corresponde al precio del bien u objeto sin estrenar, pero deduciendo la depreciación que depende de la vida útil del propio objeto, de su estado de conservación y de su edad.

Muchos de los seguros de daños están basados en este tipo de valor por considerar que es el precio que más se ajusta a la realidad a la hora de indemnizar. Por eso, hay que tener mucho cuidado al establecer un precio a un bien cuando en las condiciones de la póliza se refleja que la indemnización será a valor real.

Tu coche o tu televisor pueden tener X precio porque así lo refleja la factura, pero al ocurrir el siniestro, el asegurador se basará en el precio X menos la depreciación, es decir Valor de Nuevo-Depreciación = Valor Real, y esto será la base que le sirve para indemnizarte, siendo un precio notablemente inferior al que se reflejó en un principio. La factura servirá solamente de prueba para demostrar la existencia del objeto.

Valor Venal para Automóviles:

Es el precio del valor de venta en el mercado de vehículos de segunda mano. No corresponde al precio de coste ni de adquisición, sino sólo lo que pagarían por el auto en el mercado de compra-venta o de ocasión actual. Aquí se siguen los mismos criterios que para la depreciación pero considerando los vehículos: fecha de matriculación, estado de conservación, vida útil,…

Valor de Sustitución para Automóviles:

Es el valor de compra del propio vehículo en el mercado de segunda mano. Se utiliza para aquellos asegurados que han perdido su vehículo y requieren otro auto con una características similares al vehículo siniestrado. Este valor suele estar comprendido entre el 18-23% del valor venal.

Valor Estimado:

Conocido también como valor convenido, es el valor que pactan ambas partes (tomador y asegurador) cuando ocurre un siniestro. Este valor se puede decidir en el momento de suscribir la póliza, o bien, tras celebrar el contrato.

Ambos aceptan expresamente el valor asignado al interés asegurado, siempre cuando sea de carácter objetivo, dentro de unos límites y no se sospeche que hay engaño o dolo por parte del tomador.Si la suma es muy superior al valor real del bien u objeto, el valor deberá ser impugnado y deberá actuar un perito para fijarlo.

Valor Total:

Se utiliza para definir la suma asegurada como resultado de la totalidad del valor de todos los bienes expuestos al riesgo asegurado. Por ejemplo, al asegurar contra incendio el contenido de un comercio a valor total considerará todo los valores de los bienes expuestos a dicho riesgo.

Este valor viene determinado en las condiciones generales de la póliza y puede ser diferente según los criterios de cada compañía aseguradora.

Valor a Primer Riesgo:

Este valor no considera el interés asegurado, sino que la suma asegurada la fija el tomador del seguro como lo máximo a indemnizar por parte de la Aseguradora.

Este valor se utiliza frecuentemente para el metálico de las cajas de los comercios. Se considera una cantidad X para caso de robo, por ejemplo 1500 EUR. Si roban 300 EUR, la Aseguradora pagará los 300 EUR. Si roban 2300 EUR, la Aseguradora pagará 1500 EUR que es lo máximo que estipuló el tomador.

Garantía de Valor de Nuevo al 20%:

Es un valor que representa el Valor Real del objeto o bien al cuál se le incrementa un 20% sobre su valor de reposición.

Por ejemplo, vamos a considerar un ordenador con un valor de reposición de 800 EUR y lo aseguramos con esta garantía. Sabemos que su vida útil es de 5 años y que tiene una edad de 2 años (aplicamos 2/5 = 0,40 x 100 = 40%).

La depreciación del objeto antes del siniestro es del 40%. Ahora ya podemos deducir su valor real que siguiendo la fórmula anterior: Valor Real = Valor de Reposición – Depreciación. Tenemos, por tanto, Valor Real = 800 – 40% =800 – 320 =480 EUR.

Si el Valor Real del ordenador son 480 EUR y hemos contratado la garantía de valor de nuevo al 20%, entonces al valor real le aplicaremos el 20% de su valor de reposición.

¿Cuál era el valor de reposición? 800 EUR. ¿Y el 20% de 800 EUR? Son 160 EUR.

En resumen, nuestra suma asegurada para el ordenador será el Valor Real + 20% Valor Reposición = 480 EUR + 160 EUR = 640 EUR.

Por tanto, estamos asegurando con un límite de indemnización mucho mayor que si lo hiciésemos a valor real, intentando que el impacto de la depreciación sea menor. La garnatía puede variar de porcentaje, siendo al 20%, 30% o 50% incluso.

Valor Parcial:

En esta modalidad lo que se hace es pactar un límite máximo de la indemnización en caso de siniestro, generalmente un porcentaje sobre la suma asegurada.

Un ejemplo práctico sería el asegurar contra robo un almacén con una suma asegurada de 100.000 EUR pero el tomador elige la modalidad a valor parcial 30%.

Esto se traduce que la cantidad máxima a indemnizar será de 30.000 EUR. Al ocurrir un siniestro, el robo de stock produce una pérdidas 15.000 EUR.

La aseguradora basará su límite de indemnización hasta 30.000 EUR y no a los 100.000 EUR de suma asegurada, pero pagará los 15.000 EUR.

Si se diese el caso de que el robo produce una pérdidas de 40.000 EUR, entonces la Aseguradora aplicará la regla proporcional ya que considera que existe un infraseguro en la póliza (sólo tiene en cuenta los 30.000 EUR de límite, y por tanto, el siniestro supera dicha cantidad, así que pagará en proporción).

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