Contratación del Seguro de Vida y Beneficiarios


El seguro puede estipularse sobre la vida propia o sobre la de un tercero, tanto para el caso de muerte como para el caso de supervivencia, o ambos conjuntamente. En los seguros para caso de muerte, si son distinta persona el tomador del seguro y el asegurado, será preciso el consentimiento de éste, dado por escrito, salvo que pueda presumirse de otra forma su interés por la existencia del seguro. Si el asegurado es menor de edad será necesaria, además, la autorización por escrito de sus representantes legales. Cabe resaltar en este último punto que una cosa es ser menor de edad, y otra bien diferente asegurar a menores de 14 años que están excluidos del seguro de vida (existen coberturas excepcionales que cubren el sepelio).

¿Cómo Designar al Beneficiario del Seguro?

El tomador del seguro podrá designar beneficiarios o notificar la designación anteriormente realizada, sin necesidad de consentimiento del asegurador. La designación de beneficiarios podrá hacerse en la póliza, en una posterior declaración escrita comunicada al asegurado o en testamento. El tomador del seguro puede revocar la designación del beneficiario en cualquier momento, mientras no haya renunciado expresamente y por escrito a tal facultad. La revocación deberá hacerse en la misma forma establecida para la designación. El tomador perderá los derechos de rescate, anticipo, reducción y pignoración de la póliza si renuncia a la facultad de revocación.

Los problemas con el Beneficiario del Seguro

Si en el momento del fallecimiento del asegurado no hubiere beneficiario concretamente designado, ni regla para su determinación, el capital formará parte del patrimonio del tomador. ¿Y esto que quiere decir? Si fallece el asegurado, que puede no ser el tomador, caben las siguientes posibilidades:

  • Que exista un beneficiario que reciba la prestación
  • Que no exista beneficiario: si muere el asegurado y éste es distinto que el tomador del seguro, será el tomador quién reciba la prestación (P.ej el marido que hace un seguro de vida a su mujer y se pone a él mismo como beneficiario). Ahora bien, si el asegurado también es el tomador del seguro y no designó un beneficiario, entonces el capital pasa a ser patrimonio del tomador y se repartirá entre sus herederos o lo que designé su testamento. Aquí ya se pueden observar los principales problemas, tanto de personas, de documentos y de tributación (no es lo mismo tributar tales cantidades de un seguro por el IRPF que por el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, o incluso Sociedades en caso de que el beneficiario sea una persona jurídica).
  • Muerte del beneficiario y del tomador que era el asegurado (al mismo tiempo): si ambas personas mueren a la vez, como por ejemplo un accidente, la prestación la recibe el beneficiario y, en este caso, al estar muerto no puede pasar al tomador del seguro, por lo que la prestación pasará a ser patrimonio del beneficiario. Serán los herederos de la persona designada como beneficiaria quienes reciban la prestación del seguro y no los del tomador. Esta situación hay que tenerla en cuenta para determinados casos.

En caso de designación genérica de los hijos de una persona como beneficiarios, se entenderá como hijos todos los descendientes con derecho a herencia. Si la designación se hace a favor de los herederos del tomador, del asegurado o de otra persona, se considerarán como tales los que tengan dicha condición en el momento del fallecimiento del asegurado. Por tanto, no se considerarán aquellas personas que vengan a reclamar su condición tras la muerte del asegurado. Si la designación se hace a favor de los herederos sin mayor especificación, se considerarán como tales los del tomador del seguro que tengan dicha condición en el momento del fallecimiento del asegurado. Si la designación se hace a favor de varios beneficiarios, la prestación convenida se distribuirá, salvo estipulaciones en contrario, por partes iguales. Cuando se haga a favor de los herederos, la distribución tendrá lugar en proporción a la cuota hereditaria, salvo pacto en contrario. La parte no adquirida por un beneficiario acrecerá a los demás.

Designación del cónyuge como beneficiario del seguro de vida

La designación del cónyuge como beneficiario atribuirá tal condición al que lo sea en el momento del fallecimiento del asegurado. Los beneficiarios que sean herederos conservarán dicha condición aunque renuncien a la herencia. Este punto debe tenerse muy en cuenta pues los cónyuges en los seguros no juegan el mismo papel que las mismas figuras en el caso de la Seguridad Social.

Por esta razón y como ejemplo, tras un divorcio y una nueva mujer o marido, el seguro de vida lo percibirá la nueva mujer o marido del matrimonio si está legalmente casada o casado. Si la persona estuviese separada, el cónyuge a efectos legales seguiría siendo la antigua mujer o marido. Las recomendación es designar al beneficiario con nombres y apellidos y proceder correctamente a la modificación del seguro. Si lo que se modifica es el testamento hay que recordar especificar de forma precisa los beneficiarios asignados al número correcto de póliza por si hubiesen más seguros.

¿Quién no puede contratar un seguro de vida?

No se podrá contratar un seguro para caso de muerte sobre los menores de 14 de edad o los incapacitados.

2 Comentarios

  1. Irma Garcia galvez

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