Coberturas de Defensa Penal y reclamaciones en el seguro de coche


La cobertura de defensa es asumida por la aseguradora en la gran mayoría de contratos de seguros de vehículos terrestres. Ésta se encargará de aquellos gastos de defensa, reclamación de daños causados a su asegurado o al vehículo que aparece en el contrato y también de la imposición de fianzas que puedan recaer sobre el conductor, siempre todo ello como consecuencia de un accidente de circulación que esté cubierto por la garantía de la póliza vigente.

En algunos seguros, se separan los tres conceptos: defensa penal, fianzas y reclamación de daños, por lo que el usuario debe optar por contratar algunas de las opciones por separado. En otros productos comerciales, estas garantías forman un solo bloque.

Está claro que la elección de todas las opciones hará engrosar la prima (y una reducción del porcentaje de prima si se quitan opciones) ya que representan una garantías que, aunque parezcan similares, no se corresponden con la responsabilidad civil obligatoria que debe contratarse en este tipo de seguros. Al igual que sucede en las tarificaciones, los vehículos de categoría tercera (motos y otros vehículos de 2 o 3 ruedas) y categoría segunda (camiones, tractores y otros vehículos industriales) tendrán unos precios más altos en sus primas. Si esto no es así, la aseguradora deberá saber bien lo que hace con sus tasas para evitar una siniestralidad inesperada que a medio o largo plazo no pueda asumir.

Defensa Penal

No debemos confundir esto con la garantía de asistencia legal, o bien, con el seguro de defensa jurídica porque son cosas diferentes. Para el caso de defensa penal, la compañía aseguradora tendrá que garantizar al conductor o propietario del vehículo su defensa personal en aquellas causas penales, así como el pago íntegro de los gastos judiciales que se deriven o le fueran impuestos.

Otro concepto que debe quedar claro es que esta garantía NO asume el pago de sanciones personales. Es decir, multas de la administración o las autoridades competentes. Las multas no son consideradas un riesgo, sino una consecuencia del comportamiento o un resultado de una acción que no se ajusta a la legislación vigente.

Reclamación de Daños

Con esta garantía, el asegurado (conductor o propietario del vehículo) tiene derecho a que su aseguradora reclame a un tercero responsable en su nombre por los daños causados en un accidente. Esta reclamación puede ser por vía amistosa o por vía judicial y se puede hacer bajo el nombre del asegurado, el nombre de un familiar, asalariado o conductor autorizado, pero siempre por los daños y perjuicios DIRECTOS que fueron causados por un tercero. Debe quedar claro que el vehículo asegurado estaba circulando o como así lo definan las condiciones particulares de la póliza, ya que si el daño lo produce un coche y el asegurado va caminando sin coche, la situación es totalmente diferente.

El perjudicado, en este caso el conductor o asegurado, deberá otorgar poderes al asegurador para que este pueda actuar bajo su nombre, así como ayudarle en todas las cuestiones y gestiones que le pida su compañía para poder llevar a cabo correctamente el objetivo que se desea.

Muy importante en esta garantía, y que suele pasar por alto, es que el asegurado puede nombrar a su abogado particular y no que el asegurador le asigne el suyo. Ahora bien, la aseguradora asumirá los honorarios del nuevo abogado siempre y cuando éstos se correspondan con los mínimos establecidos en el respectivo colegio profesional de su comunidad y hasta un límite. Esta limitación está pactada en el contrato y es conveniente revisarla en las condiciones antes de firmar un seguro de coche.

Fianzas en el seguro de coche

Cuando existe una causa penal que recae sobre el asegurado o el conductor del vehículo, esta garantía obliga a la compañía de seguros a depositar una cantidad de dinero como fianza para poder garantizar tanto la libertad provisional que exija la Autoridad Judicial, como el pago de las costas del abogado. Todo ello, siempre con motivo de un accidente cubierto en la póliza.

Esta suma de dinero se establece desde un principio en las condiciones particulares de la póliza. Por ello, es conveniente que antes de contratar un seguro de coche se revise: a) si esta garantía está presente, y b) a cuánto asciende la suma o preguntar si es posible aumentarla ya que los honorarios de abogado pueden consumir prácticamente la totalidad del importe y el asegurado tener que pagar su libertad provisional, con o sin cargos.

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